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¡Hola!

¡Feliz año! Comenzamos y lo hacemos hablando sobre los cuidados durante la radioterapia tanto si estás pasando por el cáncer de mama o conoces a alguien que lo está pasando.

Primero hablamos un poco sobre en qué consiste la radioterapia:

La radioterapia es un procedimiento que consiste en destruir todas las células malignas responsables del cáncer y bloquear su capacidad de multiplicarse anárquicamente, para así salvar los tejidos sanos del organismo. Para ello se utilizan rayos X en dosis altísimas y otras partículas.

Hay diferentes modalidades de radioterapia que dependen fundamentalmente de su localización, del estadio de evolución del cáncer y del estado general del paciente.  En el caso del cáncer de mama, la radioterapia irá dirigida a la zona de la mama donde esté el tumor.

Las sesiones suelen ser cortas de unos 3 a 4 minutos al día durante varias semanas. En el caso del cáncer de mama puede durar entre tres y siete semanas, y siempre depende de la dosis y el número total de sesiones que se prescriban. Por lo general, se administra todos los días descansando el fin de semana y siempre es de carácter ambulatorio.

Ah! Y muy importante, es totalmente indolora.

Generalmente, la radioterapia se aplica una vez la herida de la cicatriz se haya cerrado, esto es, unas 2-3 semanas después de la mastectomía, y si el protocolo incluye quimioterapia, hay que esperar 3-4 semanas para empezar con la radio.

Efectos secundarios de la radioterapia:

Los efectos secundarios de la radioterapia, tal y como pasa con la quimioterapia, dependen de la dosis administrada y de la reacción individual, que suele variar de un paciente a otro. Pero por lo general, la radiación suele seguir afectando al cuerpo entre 2 y 4 semanas después del tratamiento. 

Estos son los síntomas que te puedes encontrar:

Caída del pelo – en términos generales el pelo se suele caer en la zona radiada y suele ocurrir a las 2-3 semanas de iniciar el tratamiento.  En el caso del cáncer de mama el vello que se cae es el de la zona de la axila si esa zona recibe tratamiento.

Reacciones en la piel – los síntomas son muy parecidos a una quemadura de piel, es decir, la piel suele enrojecerse y lo hace a las 2-3 semanas de iniciar el tratamiento. Puede darse una radiodermitis aguda que consiste en un enrojecimiento con descamación. Desaparece a las 4-6 semanas cuando la piel se ha descamado totalmente.  Es común también que la pie se pigmente, se oscurezca, pero desaparecerá a los dos meses tras finalizar el tratamiento.

En ocasiones la piel puede agrietarse y las zonas más comunes son donde haya pliegues y alrededor de la herida de la cirugía.

Inflamación o edema en la mama –  la mama se puede inflamar durante o después del tratamiento radioterápico e incluso pueden surgir pinchazos. No te preocupes porque no tiene mucha importancia más que la molestia que supone, y desaparece a las semanas de terminar el tratamiento.  Si te preocupa, háblalo con tu oncólogo de todas formas, pero puedes estar tranquila de que esas molestias desparecerán.

Cansancio – la radioterapia en sí no suele afectar en gran medida al cansancio, pero todo depende de tu estado general, de los tiempos de desplazamiento al centro médico para tratarte y si estás tomando otros tratamientos asociados. Verás que si sientes cansancio, desparecerá al poco tiempo de terminar el tratamiento. Puedes seguir haciendo vida normal, pero puedes darte un descanso después del tratamiento si te sientes algo fatigada.

Linfedema –  al extirpar los ganglios linfáticos la linfa deja de correr por sus canales y el brazo se puede inflamar. Tanto la quimio como la radio aumenta esta posibilidad.  Hay que darse masajes (siempre por fisioterapeutas especializados en oncología) y utilizar unas mangas de compresión especiales. Hablaremos en detalle en otra entrada, pero no dejes de observarte el brazo y prevenir el linfedema.

Cuidados antes, durante y después de la radioterapia:

Desde el primer momento que te hayan explicado el protocolo empieza a hidratar la piel todos los días varias veces al día con cremas ultra-hidratantes.  Te ayudarán a tener la piel más preparada, ya no solo para la radio sino también para la quimio, que reseca mucho la piel.

Durante el tratamiento sigue las siguientes pautas:

–  Generalmente no se debe aplicar ninguna loción ni crema dos horas antes del tratamiento, porque puede desviar las haces de la radio y no hacer su efecto.

–   Después de la sesión debes hidratar la piel y antes acostarte otra vez para que se hidrate y no se seque.

–   Lávate la zona radiada con jabones neutros y sin alcohol, y sécate dando suaves toques con la toalla.  Evita el agua muy caliente y que de directamente en la zona radiada, recuerda que puedes tener sensación de quemadura y el agua caliente puede molestarte. Un truco es ducharse de espaldas al chorro de agua.

–   No utilices desodorantes en la zona de la axila si vas te la van a radiar, ni tampoco antitranspirantes o talco. Estos productos suelen llevar sales metálicos y pueden hacer reacción con la radioterapia.  Lávate con un jabón neutro.

–  Evita que le dé el sol a la zona radiada así durante varios meses. Si puedes evitar el cloro mejor, hazlo durante 2-3 meses después del tratamiento para no resecar más la piel.

–  Ropa: utiliza sujetadores sin aros y con cierre delantero para que te sea más fácil desabrochártelo todos los días que vayas a las sesiones de radioterapia. Evita los tejidos sintéticos, compra sujetadores de algodón o tejidos especiales para estas situaciones, y en tiendas especializadas. Si puedes utilizar una prótesis de espuma ligera mejor, la de silicona te molestará mientras que dure el tratamiento.

–  Ejercicio: el ejercicio puede ayudarte a estar menos fatigada, aumentar los glóbulos rojos y mejorar la calidad de tu sueño.  Si eres una persona que hacer ejercicio habitualmente, habla con tu oncólogo para que diga si tienes alguna restricción. Extrema la higiene si vas al gimnasio o a cualquier actividad física en grupo, tanto por que la probabilidad de infecciones es mayor y porque pues rozarte y hacerte alguna herida.

Y para terminar, algo que ya te imaginas pero no está de más comentar: aliméntate bien, de manera equilibrada y descansa lo suficiente. Tu cuerpo de irá diciendo que necesita ¡es sabio!

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¡Deseo que te encuentres bien y que tengas muy buena semana!

Un abrazo,

Katia

(9 de enero de 2018)

BIBLIOGRAFÍA

MD ANDERSON CANCER CENTER – puedes entrar en este enlace 

ASOCIACIÓN ESPAÑOLA CONTRA EL CANCER (AECC) – puedes entrar en este enlace 

BREASTCANCER. ORG – puedes entrar en este enlace 

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